• El 13,4% de la población vasca ejerce el voluntariado en alguna organización del Tercer Sector; en el estado es el 8,5%
  • Además casi cuatro de cada diez personas (38,9%) es, en Euskadi, socia o afiliada a alguna organización; la mayoría en entidades del Tercer Sector
  • La Estrategia Vasca del Voluntariado 2017-2020 define quince retos, diez necesidades, siete objetivos y cuatro líneas estratégica

El 13,4% de la población vasca ejerce el voluntariado en alguna organización del Tercer Sector Social, según ha explicado Beatriz Artolazabal, Consejera de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, quién ha dado a conocer los datos más relevantes de la investigación que el Departamento de Empleo y Políticas Sociales y el Consejo Vasco del Voluntariado han impulsado para recoger información cuantitativa y aspectos cualitativos en relación con el voluntariado y otras formas participación social en la Comunidad.

“Ese 13,4% supone un incremento con respecto a los datos de 2012, cuando el voluntariado era del 8,6%, y es también superior al registrado en el conjunto del Estado (8,5%). Además, el estudio indica que un 10% de la población ha sido voluntaria en alguna organización en el pasado y en torno al 22% de la ciudadanía vasca se muestra dispuesta a serlo en un futuro” ha detallado Artolazabal.

A juicio de la Sailburu Artolazabal “los datos corroboran lo que en nuestros pueblos y barrios se percibe que la vasca es una sociedad implicada, que asume compromisos y responsabilidades en el bien común y en la que el voluntariado está al alza”.

La Consejera ha aprovechado la publicación del estudio para realzar, junto a la viceconsejera Lide Amilibia y el director Emilio Sola, “el imprescindible rol social que desempeña la participación altruista, organizada y solidaria de una parte considerable de la ciudadanía vasca”.

Si se tienen en cuenta las personas que dedican voluntariamente tiempo no remunerado a colaborar en organizaciones que no pertenecen al Tercer Sector -como sindicatos, colegios profesionales, parroquias, centros religiosos o partidos políticos-, ha de sumarse otro 5,6% de la población vasca, por lo que casi una de cada cinco personas (19%) realiza labores de voluntariado actualmente en Euskadi.

“Los datos recogidos en relación con otras formas y expresiones de participación social perfilan una población altamente participativa y con un alto nivel de compromiso social”, según ha destacado Beatriz Artolazabal. “Casi cuatro de cada diez personas (38,9%) es socia o afiliada a alguna organización”, según ha resaltado. De hecho, casi una de cada tres, están asociadas a alguna organización del Tercer Sector (29,3%) y el 13,9% están afiliadas a algún sindicato o colegio profesional”.

“No solo eso, más de la mitad de la población vasca (55,4%) señala que ha colaborado económicamente con alguna organización a lo largo del último año y la mayoría lo ha hecho con entidades del Tercer Sector (47,5%)”, ha recalcado Artolazabal.

La Consejera de Empleo y Políticas Sociales también ha valorado el hecho de que “el 13,4% de la población ha prestado de manera habitual, sin que responda a una necesidad puntual, algún apoyo desinteresado a una persona que no pertenece al círculo familiar”, siendo lo más frecuente la prestación de apoyos para cuidados a terceras personas (el 4,3% de la población lo hace de manera habitual) así como en acompañamientos y visitas tales como acompañar a alguna persona a hacer alguna compra o gestión, visitas al médico (4,2%).

Estrategia Vasca del Voluntariado 2017-2020

La Consejera Artolazabal ha destacado el desarrollo de la Estrategia Vasca del Voluntariado 2017-2020 aprobada por el Consejo Vasco del Voluntariado el pasado mes de octubre: “un marco sencillo en la forma pero muy ambicioso en cuanto al fondo, que surge de un trabajo y análisis compartido, orientado a seguir provocando sinergias, identificar prioridades y optimizar esfuerzos y recursos”.

La estrategia define quince retos, diez necesidades, siete objetivos y cuatro líneas estratégicas: construcción de una ciudadanía sensible y activa con la acción voluntaria; desarrollo de un tejido asociativo dinámico, capaz de responder a los nuevos retos de la acción voluntaria y de la participación social; normalización de los fenómenos de la participación y el voluntariado, afirmando la trascendencia de su función social y consolidando los marcos de articulación y coordinación entre el conjunto de actores que la hacen posible; y el impulso de un tejido social con capacidad de incidencia social y política.

Descargar documento Estrategia Vasca del Voluntariado

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